¡Otra locura de Terence!
Cuando se analiza un partido en el que está implicado Terence Atman, a menudo hay que destacar una especie de intuición. Lo vi entrenar contra Gaël Monfils hace dos días, muy motivado, lo que encaja con su buen torneo en Miami. La principal característica que hay que observar en este jugador emotivo es precisamente esa intuición de ver a un buen Terence aquí en Montecarlo. Enfrente, el estadounidense es otra historia, pero importante. Puede ser competitivo incluso contra jugadores incómodos para él. Tiene dificultades para dominar aspectos como sentirse bien en los entrenamientos o adaptarse desde la primera ronda, algo esencial para ganar confianza y jugar a un nivel muy diferente a lo largo del torneo. Sus debilidades incluyen un juego unidimensional centrado en el saque y el ataque. Una defensa persistente o una agresividad superior pueden descolocarlo, como se vio contra el joven español Rodar. Un buen jugador francés que sepa devolver la pelota sin descanso y que tenga la potencia de derecha necesaria para marcar la diferencia desde el fondo de la pista estaría favorecido en Montecarlo. No vi la derrota del estadounidense en la segunda ronda de la fase previa, pero un 6-2 en el segundo set me hace pensar que se vino abajo ante un argentino más regular que en sus torneos anteriores. En resumen, considero al francés como mi favorito y adaptaré mis posiciones en función de las cuotas.


