¿Una nueva caja para Donna que está dando sus frutos?
Tras una caída en el ranking y una profunda puesta en cuestión, Donni llega a Linz con una nueva cabeza en su box: Biljana Veselinović. ¿Es la chispa que le faltaba para volver a poner en marcha la máquina croata? Biljana Veselinović es una auténtica orfebre del circuito WTA, conocida por su disciplina de hierro y su rara capacidad para estructurar el juego de jugadoras de potencia, como ya demostró en el pasado llevando a Katie Boulter o Alizé Cornet a sus mejores clasificaciones. Bajo su batuta, Donna está aprendiendo a canalizar mejor su agresividad natural para convertirse en una jugadora más completa y menos previsible tácticamente.
Frente a Katie Volynets, la prueba es de envergadura. La estadounidense es un auténtico muro defensivo, muy aplicada y físicamente afinada, y viene de unos cuartos de final en Charleston. Pero Donni, pese a un pequeño aviso en el cuello durante la fase previa, parece haber recuperado una estructura táctica bajo la batuta de Biljana, aceptando ahora construir sus puntos con más paciencia y serenidad.
El duelo se jugará en esta tierra batida indoor tan específica de Linz este año. La pelota es pesada, el bote se mantiene bajo y las dejadas tienden a morir en seco. Estas condiciones son una bendición para Donna Vekić: le dan el tiempo necesario para cargar su derecha abierta y utilizar su paleta técnica superior sin verse superada por la velocidad. Mientras que Katie Volynets corre el riesgo de atascarse en una defensa pasiva al faltarle potencia natural para mover esta pelota “muerta”, Donni posee ese peso de bola innato capaz de atravesar la lentitud de la pista.
Las estadísticas de 2026 confirman esta ventaja de potencia: con 0,29 aces por juego y un 67,2% de puntos ganados detrás de su primer servicio, la croata domina claramente el debate al saque frente al 59,8% de la estadounidense. Además, su insolente eficacia en los tie-breaks esta temporada (75% contra solo el 33% de Katie) demuestra que Donni ha recuperado su mentalidad de guerrera. Si el cuello no la traiciona como en el susto visto hoy contra Shymanovich, su capacidad para dictar el peloteo y su variedad técnica deberían, lógicamente, permitirle desmantelar la muralla estadounidense.


