¡Mucho mejor por parte de la joven rusa!
Mirra Andreeva sufrió pero está ahí. Tras dos horas y diecisiete de batalla contra Cirstea, la primera cabeza de serie tuvo que ir a buscar un tercer set para clasificarse 7-6 4-6 6-2. Convirtió cinco bolas de break de siete, sirvió cinco aces, pero concedió cuatro breaks, señal de una Andreeva todavía imperfecta en esta tierra batida de Linz. En frente, Elena-Gabriela Ruse sigue viviendo el torneo desde dentro. La rumana de 28 años, 87ª del mundo, le dio la vuelta a Ostapenko 4-6 6-4 6-1 tras volver a pasar por la casilla de la remontada, su tercera consecutiva en este torneo. Nueve aces, ocho breaks convertidos de dieciocho intentos, un nivel de resto excepcional desde el inicio de la semana.
El cara a cara habla claro: Andreeva manda 1-0 con una victoria 6-3 6-4 en el Open de Australia en enero. En tierra batida, nunca se han enfrentado. Ruse es notoriamente mejor en tierra que en pista dura, 3-0 en este torneo sobre la superficie del día, y su schnitzel diario parece estar surtiendo efecto. Pero Andreeva a 1,188 refleja una diferencia de nivel real que los tres partidos trabajados de Ruse no compensan. La primera cabeza de serie está más fresca, dos sets jugados contra tres para Ruse, con dos remontadas agotadoras en las piernas. El partido está analizado, no apostado.


