¡Duelo de zurdos!
Hay algo un poco injusto en esta cuota. Fernandez está pagada como una jugadora en forma cuando en realidad atraviesa una de las peores rachas de su carrera, con nueve torneos seguidos sin pasar de tercera ronda y un balance en clay en las últimas 52 semanas que roza apenas el 30% de victorias. Eala, por su parte, llega a Stuttgart con 14 victorias en el bolsillo esta temporada, una semana de clay en las piernas en Linz y un juego de zurda, plano, que encaja perfectamente con las condiciones de la Porsche Arena. El abismo de forma entre las dos es real, visible, y el mercado no parece haberlo integrado del todo.
El otro elemento que pesa sobre Fernandez es esa box que a veces parece una segunda fuente de presión. Cuando Jorge refleja demasiado en su cara el partido de su hija, no le facilita nada las cosas a una jugadora que ya de por sí está buscando sus referencias en una superficie donde no gana a menudo. Eala tiene la ventaja de llegar sin esa carga emocional, con la ligereza de una jugadora que aún tiene todo por construir en este torneo y nada que defender. En clay indoor, con una bola plana que entra al revés de la rival, este perfil es temible y, además, con el apoyo de un público totalmente nuevo.
Donde también voy con cuidado es con la constancia de Eala, capaz de lo mejor como de lo peor en dos partidos seguidos.


