¡Kate como jefa!
Kate llega a esta segunda ronda con una dinámica de jefa después de haber literalmente pasado por encima de Maria Timofeeva en poco más de una hora. Bajo la batuta de Michael Joyce, la británica ha borrado las dudas de la temporada pasada para volver a ser esa jugadora agresiva capaz de dictar el intercambio desde el primer golpe de raqueta. Su actuación al servicio fue quirúrgica, sin dejar la menor opción de break a su rival. En cambio, Jaqueline rozó la catástrofe ayer en un maratón de casi tres horas contra Rakotomanga Rajaonah. Si la Condesa Draculina posee un conocimiento de la tierra batida superior, sale de esta batalla exhausta física y mentalmente, después de haber tenido que salvar cuatro bolas de partido ante una jugadora que, sin embargo, estaba lesionada y mucho peor clasificada.
El aspecto táctico de este encuentro se inclina ahora claramente a favor de Kate. En la tierra batida cubierta de Ruan, que sigue siendo relativamente rápida, sus golpes planos corren el riesgo de perforar a una rumana que concedió nada menos que trece bolas de break en su debut en el torneo. Kate, por cierto, va por delante en sus enfrentamientos recientes y sabe perfectamente cómo explotar la falta de profundidad de bola de Jaqueline cuando está bajo presión. Si Cristian no consiguió dominar ayer a una rival mermada, cuesta imaginarla resistiendo a los asaltos repetidos de una Kate en plena posesión de sus recursos atléticos y llena de confianza antes de su futuro matrimonio con Alex de Minaur.


