¡Atención, Banger!
Los aficionados al tenis tendrán los ojos puestos en este partido que se anuncia explosivo, con un brasileño ajustando sus parámetros sobre tierra batida y alcanzando un nivel alto frente a un estadounidense que no se dejará pisotear, como el campeón que es, y que responderá con todas sus cualidades y su ego.
Preciso que en los tres torneos anteriores, el brasileño se ha enfrentado al número 1, al número 2 y al número 3 del mundo. Ahora es el número 6 al que se enfrenta hoy.
Si ha fallado en los tres torneos anteriores a la hora de superar este gran obstáculo, aquí es el gran favorito de las casas de apuestas contra el número 6 del mundo. ¿Es legítima esta cuota o está favorecida por un mercado que aprecia demasiado al brasileño? La respuesta está en la pregunta.
Es evidente que el brasileño en tierra batida es mejor jugador que el estadounidense, pero estamos en una tierra batida especial en Múnich, con la altitud y la pesadez. No importa la superficie, cuando el estadounidense sube el nivel, es otro jugador, un animal, una bestia competitiva. Por esta razón, considero que las cuotas están un poco demasiado a favor del brasileño. No obstante, me gusta que el brasileño haga buenas actuaciones contra los grandes sacadores. Es alguien que consigue mantener la concentración en todos los puntos de un partido y que afina su ojo y mejora sus desplazamientos, aunque todavía sea mejorable. Pienso, por lo tanto, que si el estadounidense quiere ganar, no debe tener altibajos en su nivel y que tenemos a un brasileño lógicamente favorito, pero quizá demasiado. Recuerdo que el estadounidense es zurdo y puede jugar con diferentes estilos. Le hemos visto paciente desde el fondo de la pista, variando sus trayectorias, agresivo, defensivo, subiendo a la red y jugando desde el fondo. Por ello, creo que las cuotas subestiman el rendimiento potencial del estadounidense y yo iría a buscar otra cosa distinta a la victoria de un jugador aquí como apuesta.


