¿En qué punto está realmente el alemán?
El alemán Struff, de 35 años, atraviesa un periodo difícil. La temporada pasada sufrió numerosas derrotas en las primeras rondas de los torneos, con solo algunos destellos en Wimbledon, Kitzbühel y el US Open. Este año, cabe preguntarse si podrá volver a encadenar victorias. Tuvo que retirarse del torneo de Múnich por enfermedad y llega a Madrid sin confianza, con solo un partido sobre tierra batida en las piernas contra el georgiano Basilashvili en Montecarlo, donde perdió en dos sets. Lo único que compensa el perfil del alemán aquí son sus muy buenos resultados en este torneo, que se adapta de forma natural a su juego. Podemos citar una final en 2023 y una tercera ronda en 2024 contra Carlos Alcaraz, partido que perdió in extremis. Aunque un jugador no llegue con mucha confianza, siempre anima reencontrarse con un torneo que ya te ha visto triunfar. Otro argumento a su favor es que el francés Muller, aunque es un jugador duro en esta superficie, ha sufrido recientemente derrotas sobre tierra batida contra rivales que pegan fuerte y sacan bien, como Medjedovic, el español Jodard y Virtanen, la semana pasada en Barcelona. Puede que sea una cuestión de emparejamiento que no resulta tan sencilla para el francés, ya que sus enfrentamientos anteriores han terminado con una victoria para cada jugador, pero siempre en tres sets muy ajustados. Estoy convencido de que el francés está en mucho mejor forma en estos momentos, pero persiste la impresión de que el alemán no tiene ganas de rendirse, de que no quiere admitir que ya no puede competir con jugadores del top 100. Es en Madrid donde puede recuperar su fuerza. El francés debería ser claramente el favorito, pero cuidado con sobrevalorarlo.


