Decepcionante
Los dos hombres decepcionaron en su anterior torneo en Múnich: el belga se mostró frágil, impaciente en los intercambios y cometía errores rápidamente. Su rival, lento pero muy bueno a la contra y en defensa, acentuaba ese defecto. Cabe destacar su partido contra el alemán Zverev en Montecarlo, también decepcionante y con esquemas similares. En cuanto al croata, decepcionante contra el alemán Altmaier en Múnich, quizá fue la primera vez de la temporada que Cilic pareció menos comprometido, aunque las condiciones no favorecían su estilo, con bolas muy bajas y golpes disruptivos. No me esperaba verle fallar tan rápido y dar la impresión de estar menos implicado.
Hoy volvemos a encontrar a los dos jugadores en condiciones diferentes en Madrid, con altitud y una tierra batida rápida. Son condiciones más favorables para ambos. Para el belga, podrá ser más agresivo y tener más impacto, aunque todavía no ha ganado en Madrid a pesar de haber participado en dos ocasiones. El croata, con sus 12 participaciones en este torneo, a veces ha rendido muy bien, en particular con un cuarto de final en 2019. Creo que va a volver por el buen camino. Es un Masters 1000, una de sus posibles últimas temporadas. Siempre ha sido serio, sobre todo esta temporada, así que no tengo en cuenta su partido en Múnich. Está acostumbrado a jugar en Madrid. Sin embargo, sus golpes planos y sus trayectorias rectilíneas podrían provocar errores largos a esta altitud. No obstante, ya ha sabido gestionarlo en el pasado y, tras su derrota temprana en Múnich, probablemente se fue a entrenar rápidamente a Madrid.
El belga me preocupa más; su juego puede adaptarse muy bien a la altitud, como ya demostró en Gstaad, en Suiza. En particular, su potente servicio y su derecha pesada con mucho lift, que le permite mantener la pelota dentro de la pista. El partido dependerá mucho de él: si consigue jugar a un buen nivel, será superior y no pondrá demasiados problemas al croata, logrando moverlo mientras mantiene la bola en pista. Mentalmente, doy más confianza a los croatas.
Es un análisis complejo porque Zizou ha mostrado altibajos en su nivel en sus últimos partidos y necesita volver a ganar para recuperar confianza. En Montecarlo tuvo la suerte de jugar contra Mannarino en primera ronda. Aquí jugará directamente contra un jugador muy peligroso, que no deja pasar nada y, si este jugador toma la delantera desde el principio, se vuelve cada vez más complicado remontar. El croata sabe conservar su ventaja y encuentra los golpes adecuados, las intensidades justas y los buenos servicios en el momento oportuno. Zizou, en cambio, a menudo ha empezado sus partidos con dificultades, cediendo su saque de entrada y mostrando menos rigor que el croata, lo que podría perjudicarle. Esa es mi análisis del partido.


