Vallejo, ¿favorito?
Este puro terrícola, adepto de los outsiders, se encuentra como favorito frente a Dimitrov en un M1000; puede hacer rechinar algunos dientes, pero es merecido.
Y sí, porque Dimitrov ya no es más que la sombra de sí mismo en esta temporada 2026. Quizá con varios meses más y un poco más de ritmo vaya a recuperar cierta dinámica y un nivel de juego, pero por el momento sigue siendo muy flojo. Es capaz de sacar todavía algunos sets de buen nivel, pero físicamente se queda muy corto cuando los partidos se alargan demasiado, y también me parece que su juego ya no es tan bueno como antes, simplemente. Acaba de salir del top 100 y empieza una remontada que se anuncia complicada, aunque obviamente todavía tiene todo el talento, el juego y la cabeza para volver a lo más alto.
El problema es que, en tierra batida, su juego es menos eficaz y sencillamente es menos peligroso. Las condiciones de Madrid pueden permitirle conseguir bastantes puntos gratis en los intercambios cortos, sobre todo con el servicio o con un juego de red, pero históricamente no es un torneo en el que haya brillado. Ha logrado algunos buenos resultados, pero también ha vivido grandes decepciones. Nada increíble que destacar en ese aspecto.
Si lo comparamos con Vallejo, que no tiene una gran experiencia en el circuito principal pero ya se está haciendo una gran reputación en el circuito challenger con muchísimas victorias esta temporada y la anterior, el paraguayo es naturalmente el favorito en este duelo porque maneja muy bien la tierra batida, las condiciones de altitud y además llega desde la fase previa mostrando un nivel espectacular. Es un jugador en plena progresión que sobresale en tierra batida.
Tiene un servicio con muchísimo kick, una derecha muy liftada y sus golpes se adaptan perfectamente al bote alto de Madrid. Todavía no ha firmado resultados importantes, estrictamente hablando, en el circuito principal, pero le vi llevarse el primer set contra Tommy Paul en Houston jugando realmente de forma muy limpia. Creo que es capaz, tanto a corto como a largo plazo, de conseguir grandes resultados contra muy buenos jugadores sobre tierra batida.


