Otro terrícola en peligro
Etcheverry en tierra es muy pesado de ganar, pero en Madrid contra un Ofner motivado está lejos de estar ganado de antemano
Bastante decepcionado por el partido de Etcheverry en Barcelona contra Borges, la verdad es que no fue gran cosa y estuvo demasiado pasivo al final. Incluso en Montecarlo o Houston pierde sets contra jugadores a los que se supone que debería dominar ampliamente en tierra batida, pero cada vez se enreda en partidos trampa porque no es un killer y su primera arma es desgastar a sus rivales. El problema es que nunca es imperial y deja espacio, cuando juegas contra él puedes existir y creer en tus opciones. Su balance en Madrid no es realmente bueno, aun así uno piensa directamente en su saque + derecha pero no, no termina de funcionar.
Mientras que Ofner aparece como un perfil peligroso esta semana, el austriaco es fuerte en tierra en altitud, ya tiene buenas referencias en este tipo de tierra y suma ya 19 victorias esta temporada (un montón en challenger, pero es buenísimo para la confianza). Ya le conocemos, desaparece y luego, cuando vuelve al circuito, puede cargarse a gente importante gracias a la calidad de su servicio y a su juego agresivo; es un tío al que no hay que subestimar y menos aún en este torneo. Ha ganado a Basilashvili en primera ronda, 18 aces y un juego ofensivo bien engrasado. Mañana le espera un duelo totalmente distinto, pero todavía es capaz de sorprender; ya ganó a Etcheverry en Gstaad, también en tierra en altitud, en 2023.
Intrínsecamente todos vemos a Etcheverry salir adelante, pero no veo ahora mismo a un argentino que rebose tranquilidad y confianza. Frente a un jugador capaz de imponer su propio ritmo en estas condiciones, no pinta nada bien.


