¿Alguna posibilidad de calambre, man?
Terence Atmane tendrá que enfrentarse hoy a un jugador difícil de desbordar desde el fondo de la pista, que propone un combate físico a muchos de sus rivales. Sabiendo que el francés tuvo calambres al final del set en su partido contra Ugo Humbert, no es muy tranquilizador. No sé si se debe a un desgaste muscular del francés o a una mala preparación. A veces, los jugadores se olvidan de poner un poco de magnesio en su bebida cuando hay condiciones propicias para los calambres. Y cuando un jugador tiene calambres, eso no significa que el siguiente partido vaya a estar completamente comprometido. Habrá que verlo, pero enfrentarse a Zverev exige estar al 100% físicamente.
El otro argumento de peso es que el alemán tiene un muy buen historial contra los zurdos, gracias a la calidad de su revés, combinada con su altura, que hace que le moleste menos el bote alto de Madrid. El alemán ha repetido en entrevistas que las condiciones de Madrid le gustan mucho, habiendo ganado ya el torneo dos veces, algo comprensible. Consigue un poco más de puntos gratis con su saque, la pelota bota más que en otros sitios. Es un poco más rápido y eso le permite jugar su juego natural, el de un jugador que no comete errores y que puede poner un poco más de peso en la pelota.
Sumando todos estos argumentos, efectivamente uno se dice que puede ser difícil para el francés.
No obstante, una vez recuperado físicamente de su partido contra Ugo, no olvidemos que el francés estaba rindiendo a un nivel muy bueno y que es capaz, en su mejor versión, de competir con este tipo de rivales, de incomodarlos al menos.
La pista central Manolo Santana también le ayuda, ya que le gusta tener espacio por detrás, sobre todo al resto, para cambiar la situación y, cuando puede, atacar con una derecha potente. Son puntos fuertes, muy útiles frente al juego del alemán.
La principal pregunta que me hago es cuánto tiempo va a poder mantener eso. Otra cosa es que el francés a veces sufre en los finales de set o en los momentos de tensión y sabemos que el alemán, incluso cuando no juega bien, sabe llevar a sus rivales a esos momentos y a menudo se impone gracias a la experiencia. Veamos ahora las cuotas y si hay algo que se pueda hacer aquí.


