Tutur ante la prueba de fuego
Etcheverry es un modelo de constancia y suele poner de manifiesto los problemas de sus rivales para mantener un juego parejo de principio a fin
Otra victoria “clásica” de Etcheverry en tres sets, como de costumbre diría. El argentino se llevó una paliza de entrada por Prizmic, que estuvo simplemente injugable durante un buen set, pero después no supo mantener la intensidad y Etche se puso a grindar como tan bien sabe hacerlo. Es un clásico en él, pero también pone en evidencia sus problemas para ser el verdadero dictador de los partidos. Hace jugar, intenta acelerar con la derecha, pero en ningún momento puede poner una marcha más para invertir la tendencia; en cuanto está sufriendo, o su rival baja el nivel o él se inclina. No es casualidad que su palmarés contra el top 10 sea horrible.
¿Podemos considerar a Fils como un top? A nivel de ranking no, pero en el juego sí. Después de una primera ronda complicada contra Buse se ha vuelto a encarrilar perfectamente contra Nava, no fue un partido perfecto pero sí mucho más sólido. Estamos de acuerdo en que, de momento, no está tan fuerte como en Barcelona, pero también se puede ver como una progresión. Esta semana le cuesta un poco controlar la pelota porque vuela, pero va a mejor. En el juego está bien y no veo realmente a Etcheverry teniendo un arma enorme contra Arthur, el francés hace todo mejor. Mentalmente en cambio es más fuerte, ahí es donde va a intentar de nuevo atrapar a su rival a lo largo del partido, pero solo a la larga es cuando estaría inquieto, y aún así…


