Realmente no sé qué pensar de Lys en 2026
Eva Lys es una de esas jugadoras de las que todo el mundo habla en futuro. La forma en que se queda pegada a la línea de fondo, cómo toma la pelota temprano de ambos lados, cómo venció a Rybakina en Pekín en 2025 y reventó el techo del top 40. Y luego la rodilla, la operación, los meses sin competir, la vuelta laboriosa. En 2026, la realidad es esta: 1-3 sobre tierra, 2-6 en el global de la temporada, cuatro derrotas consecutivas antes de Roma. En Madrid, no convirtió ninguna de sus seis pelotas de break contra Zhang Shuai. En Stuttgart, la victoria sobre Badosa en tres sets fue real y prometedora, pero luego Svitolina la aplastó 6-1 6-0. Su rodilla aguanta, declara que ya no tiene dolor, lo cual ya es una buena noticia. Pero su tenis en tierra en 2026 todavía no ha recuperado el nivel que le permitía asustar a las mejores en esta superficie.
Katie Boulter, por su parte, ha construido pacientemente una relación con la tierra batida roja que se le resistía desde hacía años. La británica de 29 años, prometida de Alex de Minaur y entrenada por Michael Joyce, ha convertido la temporada de tierra de 2026 en un verdadero terreno de experimentación. Las cifras de 2026 sobre ocre son inequívocas: gana el 69,8% de sus juegos de servicio, salva el 58,7% de sus pelotas de break y domina al resto bajo presión en las situaciones decisivas. Su perfil de Attacking Baseliner, con un servicio sólido que gana el 65,2% de los puntos detrás del primer saque, se adapta progresivamente a la lenta tierra romana. Nunca ha ganado en Roma, es el único matiz, dos primeras rondas perdidas en 2024 y 2025. Pero llega con más armas y más certezas sobre esta superficie que en cualquier otro momento de su carrera.


