Dos almas en pena en 2026
Tenemos un auténtico duelo a cuchillo para esta primera ronda en el Foro Itálico. Por un lado, tenemos el ascenso fulgurante de Tonka, que dio un enorme salto mental en 2026, pero que se encuentra en su superficie menos natural. Del otro, Kami, una verdadera guerrera del polvo de ladrillo que, a pesar de un estado de forma reciente dudoso, sabe exactamente cómo hacer que la croata se descontrole. Su último enfrentamiento en Angers el pasado diciembre fue un calvario para Ružić: iba claramente por delante antes de venirse abajo física y mentalmente ante las bolas liftadas de la rusa. En la tierra romana, este guion puede repetirse si Antonia no consigue acortar los intercambios. La anécdota de su partido en Zagreb en 2020 sobre tierra ya confirma esta tendencia: a Rakhimova le encanta absorber la potencia rival para contraatacar mejor.
Estamos ante un auténtico 50/50. La cuota de Ružić ha subido porque el mercado desconfía de su falta de experiencia en tierra batida a nivel WTA 1000. Rakhimova tiene la ventaja del historial entre ambas, pero su racha actual de derrotas es preocupante. Para mí, el riesgo es demasiado alto como para meter dinero al ganador seco. Es el típico partido trampa por excelencia, donde la tensión nerviosa corre el riesgo de imponerse al tenis puro.


