¿Y si?
Las estadísticas del francés Adrian Mannarino no son buenas sobre tierra batida. Lleva una racha de cinco derrotas consecutivas este año en esta superficie, lo que también era su estadística en 2024. En 2025 ha ganado algunos partidos, pero ha sido o bien en challengers, o bien en Houston, un torneo sobre tierra batida americana muy particular. Su juego no se adapta bien a la superficie por varias razones. Le cuesta desbordar a su rival y ser suficientemente potente, manteniéndose al mismo tiempo regular. La causa principal es su juego atípico, que consiste en tomar la pelota temprano con una preparación corta y poco lift. En cambio, el jugador típico de tierra batida se retrasa con respecto a la línea de fondo, imprime mucho efecto liftado, bombea sus trayectorias y tiene la potencia necesaria para desgastar a su adversario sin cometer muchos errores. Hoy, el francés juega contra el bosnio Damir Dzumhur, a quien ya ha ganado cuatro veces en cinco enfrentamientos, pero nunca en la superficie de hoy. Sin embargo, el bosnio no está jugando muy bien en este momento. Desde Montecarlo, sus resultados son mediocres, salvo una victoria contra el italiano Bellucci, un estilo de juego que le viene bien. Aparte de eso, es bastante pobre e incluso se retiró de su partido en el challenger de Cagliari hace apenas una semana. ¡Gracias por haber visto este vídeo!


