El regreso de la joya australiana
Maya Joint vuelve tras dos meses de ausencia. La australiana diestra de 20 años se lesionó la espalda en Indian Wells en marzo, perdiendo los dos últimos sets de un partido que dominaba 6-0 contra Cristian antes de que su espalda cediera. Ausente de la BJK Cup, de Miami y de Madrid, llega a Roma para su primer partido sobre tierra batida en 2026, sin ritmo, sin referencias en esta superficie esta temporada, y con una incógnita física que nadie puede evaluar realmente desde fuera. Sus estadísticas en clay en las últimas 52 semanas son impresionantes y muestran a una verdadera jugadora de tierra capaz de aguantar intercambios largos con autoridad. Pero esas cifras pertenecen a una jugadora de antes de la lesión. Lo que ofrece hoy, nadie lo sabe realmente, quizá ni ella misma.
Enfrente, Viktorija Golubic respondió presente ayer con una claridad que zanja cualquier debate sobre su estado de forma: Urgesi barrida 6-1 6-1, 7 breaks convertidos, un primer servicio con un 69% dentro y una lectura del juego de fondo que sigue intacta a sus 33 años. La suiza invitada con wildcard no tiene el ranking para impresionar, pero tiene algo que Joint no posee hoy: ritmo, referencias sobre esta tierra romana y la certeza de una espalda que no plantea preguntas entre dos puntos. Su Breakpoints Prevail a 0.941, por debajo de 1 en clay en las últimas 52 semanas, indica que puede sufrir bajo presión, y su 0% de tie-breaks ganados en la superficie es una auténtica señal de alarma. Pero frente a una Joint que no juega desde hace dos meses, esas debilidades siguen siendo teóricas.


