Una rusa hecha migas...
Alexandrova llega al Foro Itálico en un estado que no tiene nada de cabeza de serie. Seis victorias y diez derrotas en 2026, una espalda rebelde que le costó Charleston y Madrid, una eliminación en primera ronda en Linz, un 6-1 6-1 expeditivo encajado ante Nošková en Stuttgart. La única luz en este túnel es una final en Abu Dabi en febrero, remontada en un set y medio por la misma Bejlek a la que ayer vio cómo Siegemund eliminaba. Llega con bye, sin ritmo de competición desde hace tres semanas, sin el menor antecedente en Roma, y con la eterna duda sobre una espalda que todavía no ha demostrado que aguante una semana entera en tierra batida.
Enfrente, una alemana de 38 años entrenada por su compañero Antonio Zucca ofreció ayer la respuesta más elocuente posible en la misma pista. Siegemund manejó a Bejlek con un 78% de primeros servicios, cinco breaks convertidos de siete, una remontada desde 1-3 en el segundo set sin perder nunca el hilo, el 54% de los puntos totales en el bolsillo. En tierra en 2026 lleva tres victorias y dos derrotas, estas dos llevan los nombres de Świątek y Paolini. El cara a cara está 3-1 para la rusa, pero es íntegramente en pista dura, la más reciente un 6-0 6-1 en el US Open 2025 que pertenece a otra época para ambas jugadoras. En esta tierra lenta a 25 metros de altitud, es Siegemund quien llega con piernas, ritmo y certezas.
Cuatro enfrentamientos, balance de 3-1 a favor de Alexandrova, todos en pista dura. El último duelo data de los octavos del US Open 2025, victoria de Alexandrova por 6-0 6-1, una demostración rotunda. Pero fue en dura, en septiembre, antes de las lesiones y del descalabro invernal. Nunca se han enfrentado aún en tierra batida.


