¡Remake de gladiadores!
Es un croata en llamas quien volverá a enfrentarse a su ídolo casi dos años y medio después de su épico duelo en el Abierto de Australia. Desde entonces, el croata ha tenido altibajos, pero parece haber adquirido una nueva dimensión en estas últimas semanas, incluso en estos últimos meses. No es, desde luego, la dimensión que se le podía augurar cuando jugaba contra Djokovic en 2024, pero el camino suele estar lleno de obstáculos imprevistos. Hoy tenemos a un croata en fuego que tiene el juego para incomodar a Djokovic. ¿Por qué? Porque sabe jugar un tenis en el que se sitúa lejos de su línea de fondo, no comete errores, juega con intensidad y acelera por momentos con su derecha. Es, en cierto modo, un juego en espejo del serbio, salvo que él, en sus inicios, era más bien eficaz de revés. Cabe preguntarse si Djokovic está tan bien preparado como de costumbre. Tal vez este torneo de Roma lo vea como un torneo de entrenamiento. Sería interesante ver cuál es su programa de preparación para Roland Garros y si participará, como el año pasado, en el torneo de Ginebra, que le sirvió para prepararse y rendir al máximo en Roland Garros. Según la información que tengo, el serbio no está inscrito ni en Hamburgo ni en Ginebra y podría, por tanto, considerar este torneo de Roma como una preparación importante; todo dependerá de sus resultados. Para un primer partido contra un rival peligroso, se le presenta complicado. Habiéndole observado un poco en los entrenamientos, me parece que está más en una fase ofensiva en este momento, pero no tengo suficiente perspectiva como para confirmarlo. Lo que sí sé es que las cuotas están a 1,35 para el serbio, pero para mí es demasiado arriesgado.


