¡Otro argentino para Bellucci!
El italiano ha dado una pequeña sorpresa al eliminar a Borucciaga y esta vez intentará repetir la hazaña frente a un nuevo argentino aún más fuerte.
No fue un gran Buruchaga, al que encontré un poco apagado en la actitud y bastante frágil en comparación con lo habitual, pero también hay que destacar la actuación de Bellucci, que realmente logró imponer su ritmo y sacar buen provecho de los primeros golpes. Podría jugar bien en tierra con un poco más de paciencia, dado que su derecha genera mucho efecto. Sin embargo, quiere terminar los puntos demasiado rápido y sigue siendo un jugador súper errático. Es realmente raro porque cada vez que leo sus entrevistas de después del partido, parece un tipo muy inteligente y bastante tranquilo, que parece entender bien el tenis, pero una vez en la pista da la impresión de que lo olvida todo y que juega únicamente con sus emociones.
¿Puede seguir con esta dinámica y venir a cargarse a otro argentino? Bastantes argentinos se han estrellado o lo han pasado mal en su primera ronda en Roma este año. Etcheverry forma parte de la parte alta del lote y parece quizá un poco menos propenso a fallar, pero el argentino sigue siendo un jugador que brilla a lo largo del tiempo y que cuenta mucho con eso para imponerse.
Históricamente, no tiene un gran historial en Roma y no estoy convencido de que sean las mejores condiciones para él, aunque obviamente por un lado favorecen su juego de machacador de fondo, pero su saque y su derecha, que son dos golpes de los que realmente necesita para rendir, serán un poco menos fáciles de explotar.
Siempre es la misma pregunta en este tipo de duelo. Tenemos a un Etcheverry extremadamente cómodo, que sabe hacer que sus rivales se vengan abajo, pero podría tardar un poco en, por falta de pegada, apagar a Bellucci. A la inversa, tenemos a un Bellucci muy errático que en teoría no debería brillar contra este tipo de jugador, pero el italiano, después de una súper primera ronda y con un poco menos de presión ahora, podrá volver a contar con el público y quizá sorprender a Etcheverry.


