Esta vez, puede que se estanque.
Darderi sigue en liza en este torneo, pero cada vez es más difícil y no va a ir a mejor.
Nueva victoria impresionante de Darderi ante Jodar en un partido que terminó a las 2 de la madrugada. Tras una batalla de más de tres horas, con una pequeña interrupción y varios giros de situación.
El italiano se impuso mentalmente pero también físicamente, con un Jodar que explotó por completo y acabó con calambres en el último set. Es la segunda vez que el italiano hace lo mismo y, aunque parece imposible de batir esta semana, de tanto que juega con el corazón, tendrá un límite. Hay que ser realistas: después de una batalla así, que terminó a una hora tan tardía, le va a pasar factura.
Sí, ha tenido un día de descanso, pero aun así tengo pocas esperanzas de verlo al 100% listo para librar una nueva batalla porque, seamos claros, eso es exactamente lo que le espera frente a Ruud.
El noruego está recuperando su mejor nivel, y ya era hora. A pesar de un segundo set completamente fuera de tema tras una interrupción, luego ante Khachanov terminó fuerte y dejó igualmente una gran impresión. Esta tierra lenta le viene particularmente bien y se nota: puede alargar el peloteo un golpe más o simplemente mandar con su derecha. Tenemos una muy buena versión de Ruud esta semana y, cuando juega a este nivel, es sencillamente uno de los mejores jugadores de tierra batida del mundo.
Será el primer enfrentamiento entre ambos. No estoy tranquilo por Darderi en varios aspectos. Evidentemente, el aspecto físico, donde Ruud estará diez veces más fresco. E incluso de base, él es el más fuerte físicamente. También tengo grandes dudas respecto al emparejamiento para Darderi, porque lo hemos visto en modo restador–contragolpeador toda la semana. Y a Ruud le gusta llevar la iniciativa del juego. Incluso iría más lejos diciendo que quiere dictar el juego. Cuidado con que Darderi no recule demasiado y le ceda el mando. De todos modos, dado que está fundido, tendrá que entregarse a tope desde el inicio so pena de verse arrastrado a un partido un poco demasiado largo para él.


