¿Por fin un renacimiento para la zurda en su superficie?
Kessler llega a esta segunda ronda de clasificación con la mejor actuación de la víspera entre las ocho participantes. Contra Zarazua estuvo clínica: 85% de puntos ganados sobre el segundo servicio de la rival, 7 breaks convertidos, 9 de los 10 últimos puntos ganados. Un partido sin fisuras que confirma su capacidad para rendir en esta tierra alsaciana. Pero Kessler no es una reina de la arcilla, sus tres títulos WTA son en pista dura y hierba, y su balance contra zurdas en las últimas 52 semanas es negativo, un detalle que cobra todo su sentido frente a Selekhmeteva.
La rusa de 23 años sufrió ayer contra Kenin, perdiendo el primer set con claridad antes de dar completamente la vuelta al partido. Las numerosas dobles faltas evidencian un arranque complicado, pero la capacidad para dominar los intercambios largos en el segundo y tercer set dibuja el verdadero rostro de esta jugadora formada sobre tierra desde sus inicios. Su superficie favorita declarada, un balance de 121 victorias en 182 partidos sobre arcilla en todas las competiciones, y un juego zurdo cuyo ángulo natural ataca el revés de Kessler de forma permanente.


