Semana de mucha presión.
Cobolli es el vigente campeón y viene de un Roma que se puede calificar de decepcionante. Habrá que tener cuidado de no fallar esta semana tampoco.
Una buena victoria contra Atmane, luego un mal partido contra Tirante. No es el recorrido que Cobolli quería tener, pero pareció tomárselo bastante bien después de su derrota. Dice que forma parte del tenis y que se mete mucha presión cuando juega en casa. Le espera otra semana, y sabiendo que suele jugar bien en Alemania, podemos ser relativamente optimistas con él esta semana. Me gustan las condiciones, es lento sin llegar a serlo demasiado, y el bote alto es realmente lo que más le gusta, dado que puede usar su kick o su derecha muy pesada. Veo bastantes opciones de ver un buen partido por parte del italiano.
Se enfrentará a Buse para iniciar la defensa de su título. Todo el mundo empieza a saber que el peruano es todo menos un paseo en tierra batida. Viene de pasar la fase previa perdiendo solo cinco juegos en dos partidos. Pero no ha ganado a gran cosa, con una victoria sobre McDonald (no el estadounidense) y sobre Gaston, que además tiró bastante su partido. He de decir que antes de eso, Buse no me había causado una impresión especialmente fuerte en los últimos torneos. Gana algunos partidos, pero le cuesta bastante, y en cuanto hay un jugador más fuerte que él delante, se atasca.
Este partido depende casi únicamente de Cobolli. Históricamente, sabemos que hay que desconfiar de él en las primeras rondas de cada torneo, porque ya ha mostrado cierta dejadez mental. A menos de estar seguro, suele ser mejor dejarlo pasar. Pero aquí tenemos dos motivos para querer estar de su lado. El primero es su nivel de juego reciente; atraviesa un buen momento. El segundo es que defiende su título, así que estará necesariamente implicado.


