Un mal sorteo
Rublev no tiene suerte al sacar a Buse, que acaba de hacer un torneo enorme en Hamburgo, pero ¿quizá sea mejor para Rublev?
Y sí, porque en cierto modo Buse ya ha dado mucho en este torneo y acaba de hacer la mejor semana de su vida; físicamente es complicado ser optimista por él, sobre todo porque su juego se basa en gran parte en su calidad física y en su capacidad para obligar a sus rivales a jugar siempre un golpe más. El nivel de juego está ahí, pero vuelve a jugar el lunes en Roland-Garros y no tendrá una preparación fácil, ya que disputa su final el sábado en Alemania. Me da un poco de miedo que sea demasiado para él.
Es por eso que, al final, este cuadro no es malo para Rublev y además añado que el emparejamiento me gusta bastante. A él le gusta tener tiempo y dictar el juego, y Buse se lo va a dejar hacer encantado. Últimamente hemos vuelto a ver a un buen Rublev también; su temporada en tierra está siendo bastante lograda, diría yo. Hay una decepción en Montecarlo y luego en Madrid, pero Barcelona y Roma fueron geniales. La tierra lo calma un poco en el sentido de que se ve obligado a trabajar un poco más los puntos y también sabe que puede recuperar, mientras que en pista dura es más complicado. Tenemos una buena versión del ruso y, además, no ha perdido un partido de primera ronda en Roland desde 2021. Sería sorprendente verlo tropezar, aunque haya que reconocer la calidad de su rival.
No estamos a salvo de ver a Rublev completamente tenso y a un Buse sin presión, que juegue suelto y empiece fuerte, pero aun así hay bastantes escenarios en los que al final es Rublev quien gana...


