¿La sorpresa del día?
Jasmine Paolini, 30 años, WTA 9, entrenada por Danilo Pizzorno y Sara Errani, llega a Roland Garros en un estado de incertidumbre poco habitual para ella. Finalista aquí en 2024, ha salido del top 10 tras su eliminación en tercera ronda en Roma contra Mertens, donde defendía el título y dejó escapar tres bolas de partido. Un problema en el pie aparecido en el Foro Itálico la obligó a renunciar al dobles, y ha decidido preservar su pie jugando solo el cuadro individual aquí. Ella misma ha reconocido haber perdido confianza en 2026 después de un inicio de temporada decepcionante. En tierra batida en 2026, sus indicadores están por debajo de la línea de equilibrio en casi todas las dimensiones: Match Efficiency en 0.580, Breakpoints Prevail en 0.909, ningún tiebreak ganado sobre tierra esta temporada. Balance de 10-10 en 2026 en todas las superficies.
Dayana Yastremska, 25 años, WTA 52, entrenada por Emmanuel Heussner y Marcis Garuts, llega con un estado de ánimo completamente diferente. Tras una temporada de tierra batida caótica con eliminaciones tempranas, lo ha relanzado todo en Parma la semana pasada ganando el WTA 125, venciendo a Krejčíková 6-3 6-3 en la final. Tres victorias seguidas, ritmo, confianza. Sus indicadores en clay 2026 superan a los de Paolini en cada dimensión: Match Efficiency 1.256, Dominance Ratio 1.394, 68.6% de juegos de servicio ganados, 49% con el segundo saque. Cuando Yastremska encuentra las líneas y juega liberada, recuerda a la versión que alcanzó la semifinal del Open de Australia 2024 remontando a jugadoras de primer nivel. Esa versión, la que impone su derecha plana y agresiva desde el fondo de pista, es capaz de ganar a cualquiera en esta superficie. Y su estado de ánimo actual es precisamente el que le permite expresarlo.
H2H 6-0 Paolini en sus seis enfrentamientos, incluida una victoria sobre tierra batida en Palermo en 2023. Pero el contexto de 2026 es radicalmente diferente, y esos duelos pertenecen a otra época para ambas jugadoras.


