La mini Sharapova en casa frente a la sólida italiana
Existen destinos que parecen escritos. Alina Korneeva, 18 años, WTA 121, nació en Moscú el 23 de junio de 2007, en una familia sin vínculo directo con el tenis. Entrenada por Bekeschenko desde sus inicios, ha subido escalones con una regularidad asombrosa. En 2021, con 14 años, se convierte en la primera jugadora nacida en 2006 en obtener una clasificación WTA. En 2022, con 15 años y un mes, se convierte en la jugadora más joven de la historia en ganar un W100. Los medios rusos, en busca de un nuevo rostro para su tenis femenino, le encuentran rápidamente un apodo: mini-Sharapova. El estilo, la estatura, el perfil ofensivo desde el fondo. Todo está ahí. En 2023, confirma la etiqueta logrando algo que ninguna jugadora había conseguido en 33 años: ganar el Open de Australia júnior y Roland Garros júnior en el mismo año. Fue en esta tierra parisina donde levantó su segundo trofeo importante, ante un público que aún no la conocía. Hoy, para su primer cuadro principal en Grand Slam, el sorteo le ofrece un regreso aquí. Mejor amiga de Mirra Andreeva según sus propias declaraciones, llega desde la fase previa tras haber pasado tres rondas esta semana, venciendo a Hibino y luego a Ortenzi, con ritmo en las piernas y la despreocupación de una jugadora que no tiene nada que perder.
Elisabetta Cocciaretto, 25 años, WTA 41, entrenada por Fausto Scolari, es exactamente lo contrario en términos de perfil. Nacida en Ancona, 1,66 m, campeona del mundo de movilidad según sus propias rivales, compensa cada centímetro que le falta con una cobertura de pista fenomenal y una lectura del juego construida sobre años de experiencia. Doble campeona WTA, entre ellos Hobart 2026, octavos de final aquí en 2024, 84% de victorias contra jugadoras fuera del top 100 en 52 semanas. En tierra batida, sus ocho títulos Challenger/ITF de diez confirman una verdadera afinidad con la superficie. Llega sin preparación específica desde hace dos semanas y se apoya en sus fundamentos: mantener su saque con un 67,5% de juegos ganados y desgastar físicamente a sus rivales a base de alargar los partidos.
Pero las estadísticas en tierra batida de 2026 de esta semana cuentan una historia distinta a la que se esperaba. Korneeva domina en la Match Efficiency con 1,434 frente a 1,136 para la italiana. Gana el 44,9% de los juegos al resto contra solo el 37,2% de Cocciaretto. Rompe más, ataca mejor el primer saque de la rival y gana el 66,7% de sus tiebreaks frente al 0% de Cocciaretto. En los puntos de presión al resto, Korneeva domina casi todos los marcadores ajustados, con en particular un 100% en 0-40 y 0-30. Son datos de 2026, el volumen es limitado, pero dibujan a una Korneeva perfectamente en sintonía con la superficie esta semana.


