¿El regreso de la confianza en la eslovaca?
Julia Grabher, 29 años, WTA 121, entrenada por Gunter Bresnik, reivindica la tierra batida como superficie favorita y sus 17 títulos ITF/Challenger sobre arcilla lo demuestran. Pero a nivel WTA en 2026, el salto es brutal: 1-5 en tierra en el cuadro principal, 8-14 en todas las superficies, su última aparición una derrota en dos sets contra Teichmann en Rabat. Su dominio pertenece al circuito secundario; en cuanto sube la calidad de las rivales, el nivel de juego no acompaña. Su resta sobre el segundo servicio rival es su mejor arma, pero sus indicadores de dominio sobre tierra en 2026 están todos por debajo de la línea de equilibrio. Match Efficiency en 0.709, Breakpoints Prevail en 0.946, Dominance Efficiency en 0.894.
Rebecca Šramková, 29 años, entrenada por Milan Martinec, es una de las historias más singulares del circuito. Nacida con una malformación en el ojo izquierdo que la deja prácticamente ciega de un lado, ha construido una carrera profesional a base de esfuerzo, alcanzando el puesto 42 del mundo en febrero de 2025 antes de deslizarse progresivamente hasta el 122 en 2026 tras una serie de resultados decepcionantes. Esta semana en Roland Garros superó tres rondas de clasificación venciendo a Cross, Jorge y Carle, encadenando sus tres primeros triunfos consecutivos sobre tierra desde hace meses. Llega al cuadro principal con ritmo, confianza y un conocimiento fresco de las pistas parisinas. Guerrera de fondo con un servicio sólido de 3.8 aces por partido, domina a Grabher en prácticamente todos los indicadores sobre tierra en 2026: Match Efficiency 1.306 contra 0.709, 67.5% de juegos de servicio ganados contra 59.3%, Breakpoints Prevail 1.231 contra 0.946.


