Una alemana a la que le gusta RG
Ayer Eva Lys firmó la actuación más inesperada de la primera ronda femenina: 6-3 6-0 contra Marcinko, la campeona de Rabat que llegaba con cinco victorias consecutivas. Un doble break en el segundo set contra una jugadora en plena confianza dice algo sobre su estado de forma. Nacida en Kiev, representando a Alemania desde la infancia, lleva años conviviendo con una espondiloartritis que, a la vista de ayer, no ha mermado su movilidad. Octavos de final en el Open de Australia 2025, mejor ranking 39.ª en enero de 2026. Pero su realidad en tierra sigue siendo modesta: 3-5 en tierra WTA en 52 semanas, y 1-8 contra el top 20 en el mismo periodo. Ayer fue Marcinko. Hoy es Cirstea.
Sorana Cirstea, 35 años, WTA 28, entrenada por su padre Gigel, atraviesa su mejor temporada en tierra de los últimos años: 14-4 en tierra WTA en 52 semanas, semifinales en Stuttgart 2026, 50-19 en 52 semanas en todas las superficies. Ayer ganó 6-3 6-1 de forma expeditiva en 1h12 sin forzar. Su servicio se ha convertido en un arma real con 4,4 aces por partido esta temporada, un fuerte aumento respecto a su media de carrera. Cuartofinalista aquí en 2024, conoce este torneo y llega en plenitud de forma. El cara a cara está 1-1: Lys había vencido a Cirstea en dos sets en el Open de Australia 2026 antes de perder la revancha en el mismo torneo por 3-6 6-4 6-3. Tiene nivel para arrebatarle un set a la rumana.


