¿Jodar sin problema?
El español ha perdido un set, pero todavía parece demasiado fuerte como para estar realmente en peligro en esta tercera ronda.
No nos vamos a engañar, es un pequeño golpe de mano que Duckworth se haya llevado su set viendo hasta qué punto fue dominado. Una victoria 3–0 en sets para Jodar habría sido más lógica visto el contenido del partido. Pero se asustó un poco y empezó a notar los primeros signos de calambres. Creo que es un tío que cuida muchísimo ese aspecto y que se come un poco la cabeza. Da realmente la impresión de que en cuanto siente la mínima molestia, entra en pánico y empieza a gritarle a su equipo para pedir cosas. Pero al final, gestiona muy bien sus emociones y su físico para conseguir volver a ir hacia delante. Por cierto, en el tercer y cuarto set no mostró ningún signo de fatiga.
Del lado de Michelsen, tenemos a un jugador muy bueno en la gestión de sus esfuerzos, que viene de imponerse en un partido, pero que empieza a bajar en intensidad. Sabe volver a meter intensidad cuando hace falta y aflojar también cuando es necesario. Tuvo un auténtico aviso en la espalda al final del partido contra Bazzavaredi, y tuvo que pedir un MTO y hacerse masajear en la pista. No sé hasta qué punto eso le molestará para la próxima ronda, pero físicamente, salvo la lesión, ya lo veo bastante justo en las primeras rondas. Y hay otra cosa que me preocupa: el próximo enfrentamiento. En las dos primeras rondas tuvo un partido más bien cómodo en el que él era el agresor y en el que podía aprovechar una falta de potencia de Shevchenko y Bazzavaredi, especialmente al servicio pero también en el juego. Aquí, donde Jodar es lo contrario, Mikkelsen va a probar un poco de su propia medicina. Lógicamente, me gusta mucho menos en un papel defensivo.


