Los Increvables
Qué partido entre los dos españoles, por cierto. Bastante sorprendido, siempre por el más joven de los dos, que aguanta la baraque. Uno se pregunta si no hay una lesión subyacente, lo que vuelve el análisis bastante delicado. Enfrente, ha habido lesiones, cansancio, pero hay que reconocer que Pablo está en forma. Realmente supo sacar muy bien partido de su anterior encuentro controlando el intercambio y la pista. Aquí no va a ser para nada lo mismo frente al joven y talentoso Rafael. Todo es una cuestión de consistencia, diría yo, de la joven joya española. Su tenis contundente va a obligar a Pablo a retroceder y a sufrir, mucho más de lo que tuvo que hacer contra Tirante. Es una batalla de posición en la pista. Pienso que si Pablo la pierde, lo va a tener muy complicado. Ahora bien, la única incógnita aquí, la principal incógnita, es por supuesto la recuperación y el estado físico de Rafael. No estoy en su equipo, por desgracia, y no puedo prever demasiado. Ya van dos partidos seguidos en los que tiene dificultades. Sería quizá más razonable conjeturar que volverá a sufrir en el partido que viene. Pero el problema es que, si se ha recuperado o si su molestia física ya no está presente, puede pasar de todo. En ese momento, domina tanto este enfrentamiento que no habría color. Es un partido que hay que tomar con pinzas en términos de apuesta deportiva.


