Dos mundos se encuentran en Rosmalen
Loïs Boisson llega a los Países Bajos como ha afrontado toda su temporada 2026: en reconstrucción. La jugadora de Dijon, semifinalista sorpresa de Roland Garros 2025, ha luchado durante mucho tiempo para recuperar su mejor nivel tras una lesión que la mantuvo alejada de las pistas, y su eliminación en primera ronda de Roland Garros 2026 ante Kalinskaya es el síntoma más reciente. El lunes estará clasificada en el puesto 154 del mundo, muy lejos de su pico en el 34 a comienzos de año. Sobre todo, solo ha disputado un partido sobre hierba en su carrera profesional, una derrota en la fase previa de Wimbledon el año pasado. Hertogenbosch es, literalmente, su primera experiencia WTA sobre césped.
Enfrente, Solana Sierra solo tiene 21 años pero ya ha escrito una página de la historia de Wimbledon. Como lucky loser repescada a última hora en 2025, la argentina de Mar del Plata se convirtió en la primera jugadora de la era Open en alcanzar los octavos de final de Wimbledon en esa condición, venciendo por el camino a Katie Boulter y Cristina Bucșa antes de caer ante Siegemund. Su temporada 2026 está siendo irregular, con una tercera ronda en Roland Garros seguida de un durísimo 6-0 6-0 contra Cîrstea, pero su nivel sobre hierba sigue siendo una certeza que confirma su clasificación como número 68 del mundo.


