¡Vaya comienzo!
Ambos autores de un torneo de Roland Garros que les dejó con ganas de más, aquí están ahora en una superficie que les gusta mucho.
Empecemos por GMP. El francés tuvo que bajar los brazos contra Djokovic en Roland por un dolor en la muñeca, si no recuerdo mal. Si no fuera mejor, no se arriesgaría a volver ahora y retrasaría su regreso para asegurar Wimbledon.
Su cuota a casi 3 en las casas sharp resulta muy atractiva, porque sobre hierba, además bastante nueva, la pelota corre muchísimo. Sus partidos suelen ser un 50/50. Y creo que habrá que contar con él a nivel de motivación. Con todos estos cambios (entrenador, lesiones...), va a tener ganas de “lanzar” por fin su temporada. Pequeño inconveniente para mí: aparte del saque, la volea y el slice, tiene una derecha muy liftada, no se mueve súper bien y es muy alto. Así que desde el fondo de la pista, para mí no es en absoluto el tío más adaptado a la hierba.
Ahí es donde, por supuesto, entra en juego el perfil de Tommy Paul. Si consigue hacer jugar a GMP y mantenerlo en el fondo, lo tiene en el bolsillo.
Ahora bien, ningún jugador es un robot. Paul ha jugado 5 de sus 6 partidos de inicio de temporada sobre hierba a 3 sets, de los cuales 3 fueron derrotas. Ciertamente no fueron contra paquetes, pero GMP está lejos de ser un paquete.


