Nueva trampa a la vista para De Minaur.
El australiano está atravesando una etapa complicada, pero qué mala suerte tiene con los sorteos.
Estamos todos de acuerdo en que De Minaur está pasándolo mal, tenísticamente y mentalmente, y que lleva ya varias semanas sin conseguir salir de cette situación. Pero también hay que destacar el hecho de que casi no tiene partidos fáciles. Cada vez se enfrenta a un jugador local, a un tío en forma, a un rival con un perfil muy incómodo. Para alguien que le falta confianza y victorias, es un infierno. Para su vuelta a la hierba y en este torneo que ganó en 2024, se enfrentará de entrada a Damm, el estadounidense altísimo que sirve misiles y no da ritmo. No es el primer partido que De Minaur quería.
Damm viene de la fase previa y acaba de ganar a Munar con relativa facilidad hoy. Ya hizo una irrupción a principios de año en un ATP 250 saliendo de la qualy. Sabemos que es capaz de subir su nivel durante una semana. Es un jugador realmente molesto. Cuando su saque funciona bien, es muy difícil romperle el servicio y arriesga mucho al resto. Puede encadenar juegos calientes y romper de manera bastante llamativa. Obviamente está muy lejos del nivel medio de De Minaur, pero en un partido como este, para mí, puede tener sus opciones.
La hierba no es muy rápida en Hertogenbosch y esta vez se jugará en la pista central, que ofrece bastante margen para defender, cosa que no era tanto así en la pista número 2. ADM tiene la calidad defensiva y el conocimiento de la hierba suficientes como para conseguir ganar este tipo de partido. Pero también existe un guion en el que le cuesta demasiado conseguir breaks y acaba haciendo un poco cualquier cosa con su saque y entrando en pánico, ya que ahora mismo le está dando muchas vueltas a todo.


