Sabalenka frente a sus demonios sobre hierba, Alexandrova en su jardín
Aryna Sabalenka llega a Berlín con un bagaje emocional poco común para una número uno mundial. Su derrota en Roland Garros contra Shnaider, después de ir ganando 6-3, 4-1 antes de perder diez juegos consecutivos, la ha sacudido profundamente. Ella misma lo ha admitido públicamente. Llega sin haber disputado ni un solo partido sobre césped en 2026, en una superficie que nunca le ha dado un título y en la que nunca ha superado las semifinales en Berlín pese a varias participaciones. Sus métricas específicas en hierba confirman esta fragilidad: sólo mantiene su servicio el 75% de las veces en esta superficie, rompe apenas el 35,6% de las veces y salva el 55,7% de las bolas de break, cifras muy por debajo de lo que produce en otros contextos.
Ekaterina Alexandrova está atravesando una temporada difícil, pero aquí vuelve a encontrar su superficie predilecta. Dos títulos WTA sobre césped, 81,1% de juegos de servicio ganados en esta superficie en 52 semanas, 63% de bolas de break salvadas y una tasa de conversión al resto del 50,8% frente al 35,6% de Sabalenka. Venció a la bielorrusa por 7-5, 6-0 en la final de Rosmalen 2022 y conoce perfectamente la receta para desestabilizarla en hierba. Un partido en las piernas contra Potapova le ha devuelto la confianza.


