Dos jugadoras que no están en forma..
Las dos jugadoras llegan a Eastbourne con tres derrotas consecutivas. Sobre el papel, es el partido de dos jugadoras faltas de confianza. En realidad, las estadísticas y el historial en este torneo cuentan una historia muy distinta para Kasatkina.
La rusa conoce Devonshire Park como la palma de su mano. Dos finales, un título en 2024, ocho participaciones en total. Hay algo en esta hierba que se le da especialmente bien, y las cifras confirman que no es casualidad. Su resto es claramente superior al de Kessler: 41.2% contra 34.0% sobre primera bola de la rival, 40.6% contra 25.7% en juegos de resto ganados. Genera muchas más oportunidades de break (0.80 contra 0.51) y las convierte al 50.9%. Es una jugadora que sabe leer el juego y construir los puntos, incluso cuando su estado de forma general no es el mejor.
Enfrente, Kessler presenta un balance sobre hierba alarmante: 0-3 esta temporada, y en un tramo más amplio 1-7 desde julio de 2025 en esta superficie. Campeona en Nottingham 2025, cierto, pero las cifras recientes describen a una jugadora que ya no consigue desplegar su tenis sobre hierba. Una eficiencia de partido de 0.000, unos juegos de resto ganados del 25.7%, un Breakpoints Prevail de 0.562. Genera poco y convierte aún menos. El saque de Kasatkina es vulnerable (42.9% de puntos de break salvados), pero Kessler sencillamente no tiene las armas al resto para aprovecharlo.


