¡La joven local puede sorprender a los 17 años!
Hace una semana, Hannah Klugman entraba en la historia del tenis británico al lograr su primera victoria en el circuito WTA en Nottingham. A sus 17 años, sobre la hierba que pisa desde la infancia, la invitada londinense regresa a Devonshire Park con una pregunta sencilla: ¿puede hacerlo todavía mejor?
En frente, Tereza Valentová es, sobre el papel, de otra dimensión. La checa de 19 años ocupa el puesto 63 del mundo, presenta un DR de 1,12 en las últimas 52 semanas y una regularidad impresionante desde su explosión en 2025. Final en Osaka partiendo de la previa, dos títulos WTA 125, una final en Saint-Malo en 2026. El perfil de una jugadora que sube rápido y que sabe ganar los grandes partidos.
Salvo que, sobre hierba, el expediente se reequilibra. Valentová solo ha jugado un partido en la superficie esta temporada, y lo perdió. Klugman, en cambio, ya lleva seis, con la hierba en las piernas, las referencias de Devonshire Park y un público que va a empujar cada punto. Con un DR en hierba de 0,83, Klugman sigue siendo frágil en la superficie, es innegable. Pero arrancar un set frente a una jugadora que llega sin ningún ritmo sobre hierba, en casa, impulsada por un ímpetu emocional poco común para una jugadora de 17 años, está totalmente a su alcance.


