¡La ucraniana a escondidas!
Kessler llega a esta segunda ronda con una victoria reciente sobre Kasatkina y la etiqueta de séptima cabeza de serie. Sobre el papel, es una jugadora lanzada, que vuelve a encontrar sus referentes en hierba tras una temporada sobre césped de pesadilla. Pero las cifras de este partido cuentan una historia muy distinta, y es difícil de ignorar.
El servicio de Kessler en hierba se supone que es su arma principal. Solo que solo salva el 33,3% de sus bolas de break, la cifra más preocupante de toda esta comparación. En una superficie donde cada juego de saque perdido puede costar un set entero, sostener apenas un tercio de las situaciones de quiebre es una invitación permanente para la rival. Kalinina, por su parte, se mantiene en el 60,9%. La diferencia es tal que deja casi caducas todas las demás consideraciones tácticas.
Kalinina llega con 41 victorias en 52 semanas, una Match Efficiency de 1,533 frente a 0,404 para Kessler, y un Breakpoints Prevail de 1,111 frente a 0,714. Crea más ocasiones, concede menos, las convierte mejor y defiende mejor las suyas. Lucky loser en el cuadro, sin estatus de cabeza de serie, con una entrada discreta tras la derrota de Sakkari por retirada. El mercado la ha subestimado desde el inicio de la semana.
Kessler ganó a Kasatkina ayer, desde luego. Pero lo hizo convirtiendo solo el 36% de sus bolas de break ante una jugadora en plena depresión de forma. Kalinina no es Kasatkina.


