Es difícil contenerse
Kopriva sigue siendo muy tapado, pero aun así encadena buenos partidos y sorpresas. Cada vez se hace más difícil no pinchar en él todo el tiempo.
Impresionante victoria contra Buse hoy, a pesar de un pequeño momento de desconcierto en el primer set, donde le remontaron de 5-1 a 5-5. Después volvió a mirar hacia adelante y arrasó. Es realmente un jugador sorprendente, capaz de jugar a un nivel muy alto, de dictar el juego de manera inteligente. Me encanta de verdad lo que hace. Para mí, no es ninguna sorpresa verlo rendir a este nivel. Está ganando a jugadores de buena calidad. Ahora se enfrenta a su bestia negra, Quinn, al que nunca ha ganado en tres enfrentamientos, incluyendo uno aquí mismo el año pasado en la fase previa, en un partido muy igualado. Aun así, desde entonces ha pasado un escalón. Y Quinn también estaba en gran forma el año pasado, no lo olvidemos.
El contexto de las tres victorias de Quinn es sobre todo el emparejamiento, que en conjunto parece favorecer al estadounidense. Es un jugador que se apoya muchísimo en los puntos cortos y, en particular, en la calidad de su servicio, que es su mayor arma, pero también sabe subir a la red y atacar fuerte desde el fondo. Eso es un poco lo que más daño le hace a Kopriva y donde le veo más en apuros cada vez.
Las condiciones siguen siendo igual de extremas y las pistas muy rápidas. Kopriva recordó la importancia de sacar y restar bien. También admite de forma indirecta que este tipo de condiciones y de pista benefician a jugadores como Quinn, al que sigo considerando peligroso, aunque a veces tenga partidos muy malos en los que su juego no funciona y, en ese caso, simplemente no tiene plan B. Yo diría que, para mí, Kopriva sigue siendo el mejor jugador en términos de calidad y de tenis. Sabe hacer muchísimas cosas y casi merecería ser el favorito si solo nos basamos en eso, pero el emparejamiento y los enfrentamientos directos hacen que quizá Quinn sea un ligero favorito en este duelo.


