Fokina frente a sus demonios.
Todos conocemos el historial de Fokina en las finales y, además de tener que vencer a un excelente Quinn, también tendrá que sobreponerse a sus demonios.
Recuerdo un montón de finales en las que Fokina jugaba de maravilla y merecía la victoria antes de venirse completamente abajo sin que se sepa muy bien por qué. Ha habido historias de lets, de líneas, pero cada vez Fokina acabó cediendo. El pobre arrastra un buen historial y va a tener que encontrar cómo afrontar este partido mentalmente de la mejor manera para no hundirse si llegara a fallar ocasiones o si se viera rápidamente por detrás. Si solo fuera eso, te diría que un buen nivel de juego podría compensar por completo el aspecto psicológico si estuviera realmente por encima de su rival, pero esta semana tenemos a un Quinn XXL que va a competirle de tú a tú en el juego y de verdad me da miedo por Fokina que esto no salga bien otra vez. El español está jugando realmente muy bien, ha aguantado a un Marozsan en sus grandes días y no ha perdido los nervios después de ceder el primer set. Eso ya es muy positivo antes de afrontar esta final.
Por el lado de Quinn, hemos visto al estadounidense dominar a Borges y hacer el partido perfecto. Es un poco lo que me había imaginado en mi análisis de ayer, dado que es un jugador que se basa mucho en la confianza y, una vez que encuentra su juego, avanza con muchísima fuerza. Las condiciones son excepcionales para él, no rompen tanto el ritmo y son muy rápidas, así que puede desplegar su tenis como es debido. El hecho de que sea una final, ni siquiera estoy seguro de que le impida jugar a tope, porque sabe que todo pasará por un juego ultra agresivo, como de costumbre. Es muy fuerte, pero en realidad no tiene un verdadero plan B, y si empieza a cometer algunos errores y ve que Fokina lo contrarresta bien, seguramente habrá una oportunidad para el español. El partido parece inclinarse a su favor si logra restar correctamente, lo cual no es sencillo. Es realmente una final muy difícil de pronosticar, porque todo es muy particular con Fokina. No hay que olvidar que además juega en casa, lo que añade una presión extra. Si tiene que ganar una final, ¿podría ser esta?


