El dueño del lugar.
Ruud ya ha ganado este torneo dos veces y, aunque el año pasado perdió en cuartos, sigue siendo uno de los favoritos, si no EL gran favorito.
Fin del calvario para Ruud, que no quiere en absoluto jugar sobre hierba y prefiere aprovechar este pequeño mes para descansar y desconectar. Personalmente, creo que la decisión es muy buena: tiene que cambiar todo su juego para ser competitivo en esa superficie. Ha hecho su pequeño torneo en Wimbledon como de costumbre y ahora está listo para volver a jugar para ganar. Este torneo en particular le gusta, tanto por las condiciones como por la “vibra”, se siente bien. En primera ronda se enfrenta a Faria, que podemos considerar como una trampa importante, sobre todo cuando hay que encontrar sensaciones después de un mesecito de vacaciones, no nos vamos a mentir…
Faria acaba de derrotar al local Wawrinka en un partido disputado y cerrado, como se había anunciado. Hizo un partido típico de lo que suele proponer: sirve bien pero comete dobles faltas, lucha desde el fondo y puede mostrar una gran resiliencia mental, PERO tiene pequeños bajones con algunos errores groseros y juegos que regala. Es una primera ronda difícil que también puede permitirle soltarse, como hemos visto hoy con Kym contra Tsitsipas. Es más fácil llegar como gran outsider después de haberse salvado por muy poco.
En cuanto al enfrentamiento, está necesariamente condicionado por la altitud. Espero de nuevo un partido bastante cerrado si ambos jugadores sirven a su nivel habitual. Aunque Ruud tiene muchísima experiencia y es muy bueno en estas condiciones y en este torneo en particular, me sorprendería bastante verlo imponerse con demasiada claridad, porque enfrente hay un buen rival y al noruego también le falta un poco de ritmo.


