Juan Manuel nos la ha vuelto a hacer.
El argentino ha vuelto a vencer a Ruud y esta vez quiere ganar el torneo. Pero aún le quedan dos partidos de alto nivel por jugar.
Es bastante raro porque, por un lado, Cerúndolo gana partidos contra rivales de buen nivel y vuelve a salir adelante una vez más, pero tengo menos la sensación de que sea peligroso en comparación con el año pasado, cuando en realidad jugaba simplemente peor que el año pasado. Me da la impresión de que esta semana está pasando por el ojo de la aguja en varias ocasiones: ya desde la primera ronda, luego contra Kecmanovic, donde no está lejos de perder en dos sets antes de darle la vuelta a la situación, y lo mismo contra Ruud, donde pasa muy cerca de una derrota seca en dos sets. El argentino tiene una mentalidad tremenda y una base de juego bastante constante que le ayuda a lograr sus remontadas, pero ahora mismo todo pende de un hilo, y además hoy ha sacado peor. Es un poco eso lo que me frena.
Y paradójicamente, aunque Collignon también gana sus partidos con dificultad sin ser imperial, me parece que esta semana es aún más peligroso en estas condiciones. Sí, va 0-3 en el cara a cara contra Cerúndolo. Pero me pregunto si estas condiciones de altitud no son lo suficientemente buenas como para que esta vez consiga imponerse. Es verdad que uno se dice que debería haber destrozado a Cerúndolo en hierba, pero en Eastbourne la pista estaba súper lenta y hacía bastante viento. Y también era difícil marcar diferencias en el peloteo una vez que el punto se instalaba. Esta semana se ve que a los buenos sacadores y a los jugadores agresivos cuesta muchísimo ir a buscarlos. Y Cerúndolo se coloca muy atrás al resto, lo que de todas formas deja la iniciativa del juego a su rival. El argentino es bueno restando, pero cuidado con serlo demasiado. Y para mí, el juego de Collignon puede fastidiarle a pesar de su cara a cara.


