Día de final
Final atípica, con dos jugadores a los que no necesariamente se esperaba como aspirantes al título.
Semana extremadamente tranquila para Merida Aguilar, que simplemente no ha perdido ni un solo set y se ha impuesto con muchísima facilidad en todos sus partidos. Solo una vez ha ido más allá del 6-4, y fue contra Echeverry. Por lo demás, los marcadores han sido bastante contundentes, y eso refleja bien el estado de forma en el que se encuentra. Es un jugador con un gran potencial, sólido en todos los aspectos, con mucho carácter, y cuando su juego hace clic, es súper eficaz. En cuanto al nivel de juego, para mí no hay realmente dudas. Es más talentoso y prometedor que Dzumhur, pero también tendrá que gestionar la presión para ir a buscar su primer título ATP. Algo que no es fácil para un jugador joven.
Dzumhur alcanza la final con un estilo muy diferente que le corresponde totalmente, es decir, desgastar y imponerse con el paso del tiempo. A pesar de un partido de casi cuatro horas en cuartos de final, repitió y se impuso en semifinales remontando un set de desventaja. Físicamente, está mucho más tocado que Merida, pero no creo que sea un argumento real, dado que tiene un perfil y un físico que se prestan bien a la recuperación. No lo encontré tan cansado en la semifinal, así que ese argumento no lo será. Él, por su parte, ya tiene tres títulos ATP en el circuito, pero ninguno reciente. Su experiencia en este tipo de citas data de hace tiempo, y no hay duda de que, si llegara a ponerse por delante, él también tendría un cierto periodo de tensión para cerrar este partido. Al final, quizá esa ventaja ya no lo sea tanto.
Primer enfrentamiento entre ambos. Seguramente habrá un periodo de observación. Como he dicho, me parece que Merida juega mejor. En cambio, Dzumhur sabe expresarse en la larga distancia y consigue descomponer a sus rivales con su resiliencia desde el fondo. No me sorprendería ver a Merida llevarse el primer set y luego sufrir para cerrar el partido.


