Una mesa abierta.
Wong acaba de eliminar a Lehecka y se le abre potencialmente el resto del torneo. Es un cuarto de final jugable, aunque se cambia totalmente de registro.
Después de un inicio difícil de Wong en el primer set, con solo un 40 % de primeros saques, supo subir el nivel y ya no volvió a conceder ningún break en el resto del partido. Es un jugador muy aplicado con sus juegos de servicio. Saca bien para su estatura y saca muchísimo provecho de ello. Creo que pasa un poco bajo el radar porque no termina de explotar de verdad, pero su nivel medio de juego es sólido. Es un jugador en el que se puede confiar, que siempre responde presente en las fases clasificatorias de Grand Slams. Y aquí acaba de conseguir su primer gran golpe reciente. Aunque en el pasado ya había hecho algunos torneos muy buenos.
Al otro lado de la red, tenemos a un jugador mucho más acostumbrado a este nivel de competición, en la persona de Brooksby. Ya hace unas cuantas semanas que se nota que el estadounidense está volviendo poco a poco a su nivel. Y es el tipo de torneo en el que puede ir a buscar un título, por ejemplo; me parece que encaja perfectamente con su estilo. Las condiciones relativamente lentas juegan a su favor. No le presionan tanto el tiempo y, como tácticamente está por encima de la media, consigue manejar muy bien sus partidos. Por el momento, no ha tenido grandes encuentros. Quizá no ha impresionado tanto como Wong con su victoria de ayer contra Lehecka, pero es extremadamente sólido. El único punto en el que, en general, hay que vigilarlo es físicamente. Le espera un señor partido. Lo veo mejor desde el fondo, pero Wong tiene la ventaja de una calidad de servicio tal que puede aguantar una y otra vez.
Partido bastante abierto sobre el papel. El claro favorito es Brooksby, porque tiene mucha más experiencia. También pienso que está encontrando sus referencias al resto y que consigue incomodar un poco más a Wong. La victoria parece destinada a él.


