¿Bonzi tiene hambre?
Ah, vuelve el francés en un torneo importante sobre pista dura, y solo por eso ya me interesa. Nos había laissé sur notre fin avec la Bonz, porque con su entrenador Nicolas Mahut pensábamos, y sobre todo después de su irrupción en el torneo de Bois-le-Duc, en todo caso yo personalmente pensaba que iba a hacer algo mejor en hierba. Pero su abandono en Wimbledon en el quinto set por una lesión, no recuerdo ya el detalle, debió obligarle a tomarse prácticamente un mes de parón para curar todo eso. Me gusta que juegue el Challenger de Vancouver antes de volver aquí en Montreal. Pasa por la fase previa y creo que tenemos a un Paire, de lejos, sin haberlo visto jugar, que está listo para volver a jugar a un nivel muy correcto, un nivel que ya le conocemos cuando es agresivo y al mismo tiempo tiene cierta movilidad y control de pelota. Es esta última información la que me interesa contra el alemán, porque te voy a decir una cosa: a mí personalmente no me han convencido demasiado sus últimas actuaciones; sé que tiene algunas buenas victorias, pero mentalmente lo encuentro bastante frágil para el nivel que se le atribuye. Me da la sensación de que sus rendimientos se dan en condiciones cómodas para él. Aquí nos encontramos con una pelota un poco más difícil de dominar, con condiciones quizá menos favorables para él, una pista dura un poco más lenta que una tierra batida en altitud, un poco menos viva, y esos golpes tendrán para mí un poco menos de impacto. Y cuando está en condiciones así, creo que realmente pierde nivel: no vale su clasificación de 45 del mundo; desde luego tampoco vale 200, pero baja un poco frente a un francés que no vale su ranking de 101 ATP en pista dura outdoor y que para mí, con las pistas duras, tiene por supuesto su mejor superficie. Así que ya ves el fondo de lo que pienso: un emparejamiento potencialmente favorable para el francés y un estado de forma, o más bien un tenis, no tan bueno como muchos imaginan del lado alemán.


