Una sorpresa más grande que la otra.
Aunque no esperábamos ver a Griekspoor a estas alturas de la competición viendo el cuadro, es también y sobre todo una sorpresa aún mayor ver a Merida aquí también. Y, sin embargo, se lo merece al 100 %.
Es el regreso de Griekspoor, que vuelve a encontrar motivación y el camino de la victoria. Ya hacía algún tiempo que se notaba que el nivel estaba volviendo, pero el resto no acompañaba. Esta semana todo parece funcionar, aunque todavía no estoy totalmente convencido por el nivel del neerlandés, al que ya he visto jugar mejor en el pasado y que estuvo un poco impreciso en su partido contra Arnaldi, un emparejamiento que le viene bastante menos bien que, por ejemplo, Zverev. Lo importante sigue siendo la victoria, pero va a tener que ir subiendo de nivel.
Por otro lado, los partidos de Merida son mucho más convincentes, aunque el español pasó muchísimo miedo contra Michelsen, después de haber desperdiciado una ventaja enorme. Se recompuso perfectamente en la tercera manga y se impuso. Está jugando un tenis espectacular esta semana. Le va a proponer un juego complicado a Griekspoor, porque resta muy bien, con una gran calidad de devolución, mucha solidez desde el fondo, tanto de derecha como de revés, y sobre todo aceleraciones míticas que pueden dejar a sus rivales a dos metros de la pelota, de lo sorprendentes que son. El español parece estar un poco en misión esta semana. Está jugando el mejor tenis de su vida, pero ya ha tirado mucho de sus reservas físicas.
Griekspoor va a tener que abusar del saque y volea para no dejarse arrastrar a una batalla desde el fondo que podría serle fatal. Ya vimos a Michelsen hacerse un colador en varias ocasiones cuando intentó hacerlo. O bien Griekspoor está más inspirado, o bien se come unos cuantos passings y empezará a dudar de su plan de juego. El neerlandés va a tener que atacar constantemente, incluso en los juegos de resto, e intentar perforar la solidez de Merida.


