¡Partido bajo estricta vigilancia!
Seguramente no se te habrá escapado: Draper se puso a llorar durante un cambio de lado en su último partido perdido contra Atmane. La angustia en sus lágrimas, en plan: «nunca lo voy a conseguir», es duro. Y justo cuando todo el mundo se esperaba que se retirara aquí, como ya nos tiene acostumbrados últimamente, Jack Draper decidió participar. En esta decisión hay como un movimiento de revuelta. En plan: me da igual todo, voy a jugar con el dolor y ya veremos qué pasa. No sé exactamente qué tiene, pero a veces he oído hablar de ese famoso giro mental, y muchas veces ha funcionado. Una especie de desesperación que activa algo en el cuerpo... Luego, quizá tenga el sesgo del superviviente, es decir, que solo me acuerdo de los casos positivos cuando en realidad al 90% de los tíos que han tenido un giro mental así no les ha hecho más que empeorar las cosas después.
Sea como sea, Draper está a 1.35 en Pin. Sus dos últimas derrotas se las debemos a Humbert y Atmane, pero antes de eso no estaba nada mal (sin ser la bomba). Aguantar así contra Atmane da esperanzas de cara a un Landaluce que no está demasiado fino. Sobre todo porque si Draper aporta su solidez habitual desde el fondo de la pista, es justo lo que puede incomodar a Landaluce. Os recuerdo que su última derrota contra Mejía es bastante representativa de lo que no le gusta: un tío que lo devuelve todo y le obliga a ser riguroso en sus ataques. Y generalmente ese es el tenis que juega Jack para volver a asentarse y ganar confianza...


