La oportunidad para Arthur, pero también para Flavio.
Este M1000 está muy abierto y, aunque todo el mundo piensa que es una puerta abierta para Fils, no hay que olvidar que Cobolli también es un experto en sacar el máximo partido a sus cuadros, como sobre todo en Roland Garros.
Otro gran combate ganado por Cobolli, que los viene encadenando desde la primera ronda y hasta dijo que estaba cansado al final de su partido, lo cual es normal. El italiano todavía no está en su mejor nivel tenístico, pero lucha y también va creciendo. Con el día de descanso y la buena oportunidad que se presenta, volverá a ser difícil de batir. Pero, como en sus partidos anteriores, va a tener que meterse de lleno, mantener la concentración mental durante todo el encuentro y encontrar soluciones, porque sobre el papel, para nada es el favorito.
Para nada favorito, porque enfrente, Fils está haciendo un torneo casi perfecto por el momento, con un nivel de juego enorme. Sabemos que es capaz de eso, pero entre las lesiones y algunas decepciones, no siempre es sencillo para nuestro francés jugar su mejor tenis. Pero esta semana, es el caso. Gana sus partidos con holgura, con un buen margen y da una sensación de dominio sencillamente enorme. Sobre el papel, es claramente el gran favorito en este duelo, ya que además ya va por delante en el cara a cara con Cobolli.
Para mí es sencillo: cuando Arthur juega a este nivel, solo hay unos pocos jugadores en el circuito que pueden aguantarle. No estoy seguro de que Cobolli forme parte de ellos. El italiano es muy bueno, pero desde el punto de vista de la movilidad y la calidad atlética, creo que Arthur es un poco mejor, y eso que esa es una de las grandes fortalezas de Cobolli. Nuestro francés es mejor de revés, el golpe de derecha está más disputado, pero me parece que hay más estabilidad en el francés, que también gana en constancia. El partido está, concretamente, en su raqueta, pero la presión también está de su lado. Hay que tener cuidado de no llegar demasiado tenso a la pista y de no empezar a frustrarse si, por ejemplo, no juega su mejor tenis desde el primer set.


