Es ahora o nunca
Etcheverry necesita seriamente una victoria y despertarse. ¿Qué mejor que un formato largo para él?
Temporada muy complicada para el argentino, que no consigue despegar y termina su preparación para el US Open con tres derrotas en tres partidos. Es cierto que el nivel no fue bueno, pero también hay que fijarse en contra quién pierde. Se enfrenta a Nakashima, Borges y Atmane en primera ronda de los tres torneos que ha disputado. Es lógico que pierda esos tres partidos en pista rápida y debo admitir que su derrota contra Atmane fue de alto nivel. El francés tuvo que sacar un partido muy bueno y muy clutch para lograr imponerse, lo que podría ser una señal de esperanza para Etcheverry. Es un jugador que, digan lo que digan, nunca se rinde, independientemente del partido que juegue. Es una cualidad evidente en los Grand Slams: hay que ganarle varias veces para poder llevarse el encuentro.
Preparación algo más convincente para Kopriva, pero el checo ha ganado partidos contra jugadores de nivel bastante flojo y ha recibido palizas cada vez que ha jugado contra alguien mejor que él. Viene de un Challenger en Cancún bastante decepcionante, donde pierde contra un Harris mermado y tira el partido él solo a pesar de tener oportunidades. A menudo es su sello de identidad: gestiona mal los finales de set y los momentos importantes. Su saque puede volverse frágil y me parece que su derecha le perjudica más de lo que le ayuda. Su mejor golpe sigue siendo, en mi opinión, su revés plano, que puede pegar absolutamente a cualquier lado con bastante seguridad y confianza. Por el contrario, por el lado de la derecha se nota que es enseguida más frágil y un poco menos contundente. No soy especialmente fan de él en los Grand Slams; sigo con una sensación muy a medias de su actuación en Roland Garros. Es cierto que ganó a Moutet, pero después, contra Landaluce, tenía que ganar ese partido y se vino completamente abajo en el último set.
Etcheverry manda 1-0 en los enfrentamientos directos, con una victoria muy disputada en Río de Janeiro este año. En aquel momento, Kopriva estaba jugando su mejor tenis, algo que ya no es el caso ahora. Parece haber perdido velocidad y solo gana contra jugadores bastante flojos. Etcheverry no está en su mejor forma actualmente, pero tiende a jugar mejor en los Grand Slams y será muy difícil de derrotar.


